Tuesday, April 2, 2013

SOBRE EL SACERDOCIO, por el papa Francisco


Varios sacerdotes me han enviado e-mails comentando la homilia del papa Francisco durante la Misa Crismal del Jueves Santo. Un jesuita de Boston me decía que esta homilia debería leerse en las casas de formación. El comentario más generalizado es que el Santo Padre vuelve a recordarnos lo más esencial de nuestra ordenación sacerdotal con un estilo y lenguaje sencillos más propio de los testigos que de los maestros.


SANTA MISA CRISMAL
HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Basílica Vaticana
Jueves Santo 28 de marzo de 2013

Queridos hermanos y hermanas

Celebro con alegría la primera Misa Crismal como Obispo de Roma. Os saludo a todos con afecto, especialmente a vosotros, queridos sacerdotes, que hoy recordáis, como yo, el día de la ordenación.

Las Lecturas, también el Salmo, nos hablan de los «Ungidos»: el siervo de Yahvé de Isaías, David y Jesús, nuestro Señor. Los tres tienen en común que la unción que reciben es para ungir al pueblo fiel de Dios al que sirven; su unción es para los pobres, para los cautivos, para los oprimidos... Una imagen muy bella de este «ser para» del santo crisma es la del Salmo 133: «Es como óleo perfumado sobre la cabeza, que se derrama sobre la barba, la barba de Aarón, hasta la franja de su ornamento» (v. 2). La imagen del óleo que se derrama, que desciende por la barba de Aarón hasta la orla de sus vestidos sagrados, es imagen de la unción sacerdotal que, a través del ungido, llega hasta los confines del universo representado mediante las vestiduras.

La vestimenta sagrada del sumo sacerdote es rica en simbolismos; uno de ellos, es el de los nombres de los hijos de Israel grabados sobre las piedras de ónix que adornaban las hombreras del efod, del que proviene nuestra casulla actual, seis sobre la piedra del hombro derecho y seis sobre la del hombro izquierdo (cf. Ex 28,6-14).

También en el pectoral estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel (cf. Ex 28,21). Esto significa que el sacerdote celebra cargando sobre sus hombros al pueblo que se le ha confiado y llevando sus nombres grabados en el corazón. Al revestirnos con nuestra humilde casulla, puede hacernos bien sentir sobre los hombros y en el corazón el peso y el rostro de nuestro pueblo fiel, de nuestros santos y de nuestros mártires, que en este tiempo son tantos.

De la belleza de lo litúrgico, que no es puro adorno y gusto por los trapos, sino presencia de la gloria de nuestro Dios resplandeciente en su pueblo vivo y consolado, pasamos ahora a fijarnos en la acción. El óleo precioso que unge la cabeza de Aarón no se queda perfumando su persona sino que se derrama y alcanza «las periferias». El Señor lo dirá claramente: su unción es para los pobres, para los cautivos, para los enfermos, para los que están tristes y solos. La unción, queridos hermanos, no es para perfumarnos a nosotros mismos, ni mucho menos para que la guardemos en un frasco, ya que se pondría rancio el aceite... y amargo el corazón.

Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo; esta es una prueba clara. Cuando la gente nuestra anda ungida con óleo de alegría se le nota: por ejemplo, cuando sale de la misa con cara de haber recibido una buena noticia. Nuestra gente agradece el evangelio predicado con unción, agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando baja como el óleo de Aarón hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límites, «las periferias» donde el pueblo fiel está más expuesto a la invasión de los que quieren saquear su fe. Nos lo agradece porque siente que hemos rezado con las cosas de su vida cotidiana, con sus penas y alegrías, con sus angustias y sus esperanzas. Y cuando siente que el perfume del Ungido, de Cristo, llega a través nuestro, se anima a confiarnos todo lo que quieren que le llegue al Señor: «Rece por mí, padre, que tengo este problema...». «Bendígame, padre», y «rece por mí» son la señal de que la unción llegó a la orla del manto, porque vuelve convertida en súplica, súplica del Pueblo de Dios. Cuando estamos en esta relación con Dios y con su Pueblo, y la gracia pasa a través de nosotros, somos sacerdotes, mediadores entre Dios y los hombres.

Lo que quiero señalar es que siempre tenemos que reavivar la gracia e intuir en toda petición, a veces inoportunas, a veces puramente materiales, incluso banales – pero lo son sólo en apariencia – el deseo de nuestra gente de ser ungidos con el óleo perfumado, porque sabe que lo tenemos. Intuir y sentir como sintió el Señor la angustia esperanzada de la hemorroisa cuando tocó el borde de su manto. Ese momento de Jesús, metido en medio de la gente que lo rodeaba por todos lados, encarna toda la belleza de Aarón revestido sacerdotalmente y con el óleo que desciende sobre sus vestidos. Es una belleza oculta que resplandece sólo para los ojos llenos de fe de la mujer que padecía derrames de sangre. Los mismos discípulos – futuros sacerdotes – todavía no son capaces de ver, no comprenden: en la «periferia existencial» sólo ven la superficialidad de la multitud que aprieta por todos lados hasta sofocarlo (cf. Lc 8,42). El Señor en cambio siente la fuerza de la unción divina en los bordes de su manto.

Así hay que salir a experimentar nuestra unción, su poder y su eficacia redentora: en las «periferias» donde hay sufrimiento, hay sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones. No es precisamente en autoexperiencias ni en introspecciones reiteradas que vamos a encontrar al Señor: los cursos de autoayuda en la vida pueden ser útiles, pero vivir nuestra vida sacerdotal pasando de un curso a otro, de método en método, lleva a hacernos pelagianos, a minimizar el poder de la gracia que se activa y crece en la medida en que salimos con fe a darnos y a dar el Evangelio a los demás; a dar la poca unción que tengamos a los que no tienen nada de nada.

El sacerdote que sale poco de sí, que unge poco – no digo «nada» porque, gracias a Dios, la gente nos roba la unción – se pierde lo mejor de nuestro pueblo, eso que es capaz de activar lo más hondo de su corazón presbiteral. El que no sale de sí, en vez de mediador, se va convirtiendo poco a poco en intermediario, en gestor. Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor «ya tienen su paga», y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes, sacerdotes tristes, y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con «olor a oveja» – esto os pido: sed pastores con «olor a oveja», que eso se note –; en vez de ser pastores en medio al propio rebaño, y pescadores de hombres. Es verdad que la así llamada crisis de identidad sacerdotal nos amenaza a todos y se suma a una crisis de civilización; pero si sabemos barrenar su ola, podremos meternos mar adentro en nombre del Señor y echar las redes. Es bueno que la realidad misma nos lleve a ir allí donde lo que somos por gracia se muestra claramente como pura gracia, en ese mar del mundo actual donde sólo vale la unción – y no la función – y resultan fecundas las redes echadas únicamente en el nombre de Aquél de quien nos hemos fiado: Jesús.

Queridos fieles, acompañad a vuestros sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre Pastores según el corazón de Dios.

Queridos sacerdotes, que Dios Padre renueve en nosotros el Espíritu de Santidad con que hemos sido ungidos, que lo renueve en nuestro corazón de tal manera que la unción llegue a todos, también a las «periferias», allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora. Que nuestra gente nos sienta discípulos del Señor, sienta que estamos revestidos con sus nombres, que no buscamos otra identidad; y pueda recibir a través de nuestras palabras y obras ese óleo de alegría que les vino a traer Jesús, el Ungido.

Amén.

Saturday, December 15, 2012

HIJOS DE LA SAGRADA FAMILIA: Nuestra respuesta y prioridades


La santidad a la que estamos llamados nosotros también, hijas e hijos del Padre Manyanet, no difiere de la suya (cf. Audacia, Creatividad y Santidad de José Manyanet) ni en el origen, ni en el fin, ni en los medios. Se inspira también en la Sagrada Familia de Nazaret. Requiere fidelidad al carisma de fundación y al patrimonio espiritual del Instituto. Se nos pide vivir hoy con la audacia evangélica, la creatividad apostólica y la santidad carismática del Padre Fundador la vocación y misión que nos legó. Solo así seremos capaces de responder a los retos o desafíos que nos plantea la sociedad actual.

Se nos pide que, como fruto de nuestra vida interior y espiritualidad al calor de Nazaret, seamos hoy otros Manyanet, que respondamos, como él lo haría hoy a las llamadas del Espíritu, a las necesidades de las familias y de los niños y jóvenes.

Aunque no es fácil concretar las líneas básicas de esta respuesta y salvaguardando las orientaciones de cada uno de nuestros Institutos, sentimos una triple urgencia que queremos compartir con todos vosotros.

Se nos llama a:

1. Profundizar en nuestra espiritualidad:

Profundizarla en los dos aspectos con que la caracterizan nuestras Constituciones: nazarena, inspirada en la Sagrada Familiad de Nazaret, y apostólica, según el legado de nuestro Padre Fundador, es decir, vivir el Evangelio de Nazaret a anunciarlo a las familias.

Al hablar de profundizar, no nos referimos primariamente a un trabajo intelectual de reflexión o de investigación histórica, sino a crecer en espiritualidad, a permitir que el Espíritu de Jesús sea el rector de nuestras vidas, de nuestras acciones, de nuestras opciones personales, comunitarias e institucionales. Y hacer esto con el talante de María y José en la casa de Nazaret, que debe configurar nuestro ser y nuestro actuar.

Sobre nuestra vocación y misión, no podemos menos que recordar las palabras del Papa en la conmemoración de la muerte del Padre Fundador: “Esta misión, a la que el Padre Manyanet se entregó sin reservas y sabiendo el papel determinante que la familias desempeñan en la Iglesia y la sociedad, la puso en vuestras manos para que la incrementéis con el ardor de un profundo espíritu evangelizador y la viváis intensamente como un servicio precioso a a la Iglesia y a la humanidad de nuestros días” (7 diciembre 2001).

2. Compartir la espiritualidad y misión nazareno-familiar con los seglares:

Nuestro carisma es un don a la Iglesia y no nos lo podemos apropiar. Nosotros somos los primeros herederos pero no los propietarios. Especialmente los seglares más cercanos a nuestras casas y obras, pueden recibir también este don, para vivirlo y trabajar con él. Se trata, pues, de una relación recíproca de amistad, confianza, ayuda, interpelación, con un nuevo sentido de Iglesia, donde se den la complementariedad de las vocaciones, la comunión y la participación.

3. Comprometernos en la pastoral de las vocaciones y en la formación:

No son dos propuestas. Se trata de ser, de testimoniar y de actuar. No hay mejor acción que el propio testimonio. La vida atrae. Sobre todo la de un grupo, la de una comunidad; mucho más convincente que la de un solo individuo.

Pedir también la colaboración de los seglares en este trabajo de pastoral vocacional. Pedirlo en la pastoral educativa, que sólo será verdaderamente acción de Iglesia (pastoral) si ayudamos a los jóvenes a descubrir su propia vocación en la Iglesia y en el mundo.

Y después de este despertar vocacional en contacto alegre con gente que irradia algo porque llevan fuego dentro, hay todo un largo y delicado camino por recorrer. Es la formación. Que nunca termina. Es la lección que nos da Desideria en la escuela de Nazaret: creer en la necesidad y posibilidad de aprender, de crecer siempre.

Nos ha parecido que esta sería la recomendación que nos haría hoy el Padre Fundador en el día solemne de su canonización. Esta fecha nos dice que él sigue vivo y presente en la Iglesia y, especialmente entre nosotros, y que, por consiguiente, su camino es un camino seguro y auténtico de Evangelio. Y que él nos recomienda para llevar a cabo los mismos medios con que él lo recorrió: la audacia o valentía, la fidelidad dinámica y la santidad.

M. Edith Gutiérrez, M.N., Superiora General
P. Luis Picazo, S.F., Superior General

Fuente: José Manyanet Santo. Memoria de la Canonización. Barcelona 2006.

VITA CONSECRATA, n. 37: "Se invita a reproducir con valor la audacia, la creatividad y la santidad de sus fundadores"


“Se invita pues, a los Institutos a reproducir con valor la audacia, la creatividad y la santidad de sus fundadores y fundadoras como respuesta a los signos de los tiempos que surgen en el mundo de hoy. Esta invitación es sobre todo una llamada a perseverar en el camino de la santidad a través de las dificultades materiales y espirituales que marcan la vida cotidiana” (VC 37).

Saturday, July 21, 2012

UNA OBEDIENCIA LIBERADORA, por Joan Chittister, OSB.

Si lo que pretende la obediencia es el control, el sistema raya la inconsecuencia. La verdad es que resulta muy sencillo controlar a los niños. Lo único que una persona necesita para asegurar el control sobre otra es una autoridad capaz de respaldar sus amenazas con la fuerza correspondiente. Hacer equivalente el voto de obediencia a la promesa de vivir una vida controlada, haciendo cosas banales, imposibles o incluso personalmente destructivas, ridiculiza su significado. La obediencia no puede reducirse a un ejercicio consistente en saltar obstáculos cada vez más altos.

La función de la obediencia no consiste en menoscabar o manipular la voluntad humana. La obediencia, por el contrario, libera al alma humana para cosas más grandes que las banales exigencias cotidianas o el capricho espiritual de unos guías arbitrarios. La obediencia libera, no reduce ni, mucho menos, esclaviza a la persona. El objeto del voto no es lograr marionetas humanas. Eso es algo que, sencillamente, no constituye el propósito espiritual que induce a los adultos a entregar su vida para cumplir la voluntad de Dios en la vida religiosa en un periodo en el que esa obediencia de marioneta pone en peligro a la población del planeta.

La obediencia genuina exige considerable madurez, así como la suficiente independencia, autonomía y humildad como para arriesgarse a la inquietud personal que puede conllevar la defensa ante la autoridad de una postura impopular o contraria.

La obediencia escucha a todos y todo a través del filtro de la Escritura, la voz de Dios y la llamada de Jesús a un mundo necesitado de Eucaristía y en búsqueda de las bienaventuranzas.

En definitiva, pues, la obediencia verdadera hace que el alma se remonte sobre las trivialidades organizativas y las instituciones humanas y vaya hacia un estado de mayor humanidad que no sabe de falsas limitaciones, no tolera reglas que hagan imposible el reino de Dios, no respeta leyes que interfieran en el Espíritu y no se inclina ante nadie que no se incline previamente ante la Voluntad de Dios respecto de la humanidad y ante los propios gobernados. Es una empresa de iguales en busca de la Voluntad de Dios, no un ejercicio de niños que pretendan tener satisfechas y contentas a todas las figuras paternas de la vida.

Cuando el voto de obediencia funciona bien, la conformidad y el cumplimiento, las recompensas y los sistemas, no ocupan el lugar de Dios. Cuando la autoridad funciona bien, el liderazgo significa más que coerción, las preguntas son más importantes que las respuestas y proporcionar ideas es más importante que recibir órdenes... Sólo quienes carecen de liderazgo recurren a la autoridad. Sólo quienes insisten en su propia autoridad destruyen toda posibilidad de obediencia y toda esperanza de liderazgo.

El fuego en estas cenizas, Espiritualidad para la vida religiosa hoy, Joan Chittister. Sal Terrae.

Wednesday, June 6, 2012

La sexualidad de los candidatos a la vida religiosa: selección y formación

Muchos formadores de seminarios y conventos no conocen las heridas que traen los candidatos.
Entrevista a la hermana Lacambra, experta en temas de sexualidad humana
Por José Antonio Varela Vidal, ROMA, martes 5 junio 2012 (ZENIT.org).


Siempre es bueno conocer el origen de las cosas. Esto ayuda a identificar las causas de los problemas, que al crecer con diversas ramificaciones impiden una solución única. Algunos de estos son los temas referidos a la sexualidad humana o a lo demoníaco. Para conocer más de cerca estas realidades, ZENIT conversó con la hermana María Blanca Lacambra, de la congregación de las Siervas de la Verdad, quien reside en Bayamón, Puerto Rico. Ella trabaja desde hace muchos años con distintos grupos de la archidiócesis de San Juan, en lo referido a alteraciones sexuales, así como casos de posesiones diabólicas y exorcismo. La primera parte de la entrevista la ofrecemos hoy.

¿Por que el tema de la sexualidad, con sus perversiones, se ha vuelto una noticia de todos los días?
– Hna. Lacambra: Considero, en primer lugar que la sexualidad es sagrada, creada por Dios y, por ende un regalo suyo. Las perversiones son ocasionadas por un montón de factores inherentes a traumas, violaciones y abusos de toda índole. Siendo Puerto Rico una sociedad matriarcal, donde la madre hace casi todo con respecto a los hijos, y el padre se dedica a traer el sustento al hogar, –hoy muchas madres trabajan y tampoco tienen tiempo para los hijos–, son los hijos los que quedan afectados por ello y en muchos casos se debilitan. Todo esto hace que muchas heridas queden impresas en el cerebro y los acompañen durante toda la vida. Si estas heridas no son tratadas con denuedo por distintos profesionales diestros en la materia, a la par que una toma de conciencia seria de la participación de Dios en nuestras vidas, tendremos ante nosotros adultos con muchos trastornos de la conducta y la personalidad; problemas que más adelante se manifestarán tanto en la vida matrimonial como en la vida religiosa.

¿Y esto puede modificarse?
– Hna. Lacambra: Hay sacerdotes, psiquiatras, psicólogos y sexólogos que trabajan en esto, y por lo que me va enseñando la experiencia, hay que trabajar con rapidez y así erradicar, en la medida de lo posible, las heridas que impiden al hombre adquirir la liberación; recordemos que somos imagen y semejanza de Dios y son las heridas las que nos impiden sentir en nuestro ser ese "niño" o "niña" creada por Dios y que continuamente está gritando dentro de nosotros porque quiere ser lo que Dios, Nuestro Señor quiso que fuera: su hijo o hija muy querida.

¿Y cómo se debe prevenir esto, con aquellos que entran en los seminarios o conventos?
– Hna. Lacambra: Veo que se está haciendo algo últimamente, pero poco. El que se realice un test psicológico no basta, porque si la persona es inteligente podrá manipular a todos los que lo quieran cambiar y no se podrá saber cómo es en realidad el candidato. Los candidatos no dicen muchas cosas que se tendrían que saber antes de entrar al convento, a fin de ser ayudados. Vienen con muchas heridas de la infancia y la adolescencia. Todavía considero que se tiene miedo al tema de la sexualidad; no se profundiza como se tendría que hacer. Recordemos que la sexualidad abarca el cuerpo, alma y espíritu y por consiguiente, nos acompaña a lo largo de toda la vida y si no nos es familiar, amiga, diría yo, ¿cómo amarla y dejarla que cumpla con el fin para que Dios, Nuestro Señor la ha creado?

Por eso se ven algunos casos, ¿no?
– Hna. Lacambra: Se ingresa en las comunidades y nos encontramos con tantas cosas que están pasando a nivel mundial, sea con sacerdotes, religiosas, pastores y nos escandalizamos pero..., ¿quién acompañó a estos candidatos a la vida religiosa y sacerdotal en el aspecto de la sexualidad? ¿Acaso sus padres? Da pena tener que constatar que muchos padres no saben nada de lo que se refiere a este tema tan importante. Diría yo, tampoco tienen mucho conocimiento del mismo algunos formadores y superiores de las comunidades religiosas. Muchos jóvenes entran en el seminario o a la vida religiosa con la intención de quedarse, sea por que tienen vocación o por otras causas que ya conocemos; algunas de ellas no muy positivas. El hecho de que no se tengan formadores debidamente preparados para acompañar a estos candidatos, supone que ante el voto de castidad tengan problemas. Además, el mero hecho de saber que se tienen tentaciones fuertes, no supone necesariamente que no se tiene vocación. Precisamente, los medios que se utilizan contra el maligno son importantísimas en estos momentos: la oración, la recepción de los sacramentos, el santo rosario y, sobre todo, el acompañamiento de una persona --generalmente el superior y el director espiritual--, tanto en el terreno espiritual como humano.

En la época de la formación al sacerdocio o a la vida consagrada, ¿qué señales de alarma se deben advertir al respecto?
– Hna. Lacambra: Diría el excesivo apego al superior, pues están buscando un papá; en el caso de las jóvenes, en la superiora a una mamá. Y eso se manifiesta a lo largo de toda la vida. Considero que un candidato a religioso o religiosa, que no haya recibido el amor de los padres, le va a ser doblemente difícil seguir adelante sin ayuda. La necesidad de masturbarse, de ver pornografía; la necesidad de estar horas ante la pantalla; el vivir una vida totalmente secularizada y superficial, son indicios de la falta de compromiso ante un asunto tan importante.

¿No hay cómo superarlo durante la formación?
–Hna. Lacambra: En la formación hay que guiar a los candidatos a tener una vida de oración intensa, porque ese amor aplasta y apaga todo los demás. Pero no es lo único. Nuestra naturaleza es humana y, por ende, hay que tenerla en cuenta. Si el amor radica en la sexualidad, es imposible que se ame sin ser afectivo. ¡Dios es amor! Y qué bien nos lo da a entender nuestro papa Benedicto XVI en su encíclica Deus Caritas Est. Los formadores deberían tener conocimientos de la persona humana; deben prepararse en sexología y ser maduros afectivamente. Han estudiado filosofía, teología pero saben poco de afectividad si no provienen de una familia en donde mamaron y fueron testigos del amor que el padre tenía a la madre y viceversa; deben haber tenido experiencias de un amor filial que es el eje de la madurez afectiva y del espíritu. El sentido de la castidad bien entendida y vivida, conduce a un amor tan grande que no se necesita a nadie más en el caso del cónyuge; y nadie más que el Esposo, en el caso del célibe.

Otro tema de nuestro tiempo es la infidelidad entre las parejas... ¿Esto donde se origina?
– Hna. Lacambra: En los talleres que tenemos nos damos cuenta que el problema grande que nos presentan cuando llegan no es el esposo o la esposa, sino la falta de amor de la infancia; falta de amor por las heridas que tienen, sobre todo de los 0 a los 6 años. Allí no hubo un papá o una mamá que les regalara el amor que necesitaban, para después hacer uso de ese mismo amor a lo largo de toda la vida. Luego de trabajar con ellos, se dan cuenta ellos mismos que han habido cosas en el fondo que están impidiendo el amor gratuito y maduro que se deben tener; la felicidad es un regalo que Dios les ha dado; regalo que tiene que ir desarrollando a lo largo de la vida. El cónyuge no es el culpable de la falta de felicidad en el otro, en la mayoría de los casos.

¿La infidelidad es acaso una patología?
– Hna. Lacambra: No me atrevería a decir que es una patología. Pero sí diría que es una actitud, un estado producido por una insatisfacción, una búsqueda del placer; de lo sensorial sin haber ahondado bien en la afectividad, que es lo que se aprende en el hogar. ¿Cómo entonces hablar de espiritualidad si lo relacionado con la naturaleza humana está "cojo"?

¿Y el asunto de la homosexualidad? Algunos dicen que se adquiere, otros que se nace así, ¿qué se sabe al respecto hoy?
– Hna. Lacambra: Hay una gran cantidad de ideas y teorías al respecto. Lo que estudié --aunque no soy sexóloga--, es que hay dos clases de sexualidad, la primaria y la secundaria. La primaria se refiere a aquellas personas que desde muy pequeños ya tienen esa inclinación. Hay un montón de factores a tener en cuenta con respecto a esto, pero yo diría que entre 100 homosexuales, solamente unos pocos son homosexuales primarios (los verdaderos homosexuales). El resto, el número mayor lo constituyen los secundarios; para nosotros, seudohomosexuales.

Entonces, ¿todo esto puede encauzarse?
– Hna. Lacambra: La sexualidad es una ciencia moderna: del siglo XX, por lo que está aún en pañales. Se van encontrando muchas cosas, y trabajando con las personas nos damos cuenta de que el homosexual secundario no lo es en realidad, es un falso o seudohomosexual. Por lo que con ayuda de personas idóneas pueden volver a ser heterosexuales, que es lo que Dios quiso para ellos. No obstante nos hemos encontrado también con casos de homosexuales primarios a quienes hemos podido encauzar a través de la vida espiritual y los hemos ayudado a amar a Dios, quien constituye el fundamento de su amor. Lo han logrado: poniendo a Dios, Nuestro Señor en la cima, todo lo demás queda en segundo lugar. En nuestra Archidiócesis existe un grupo llamado "Courage" que ayuda a los homosexuales y donde se consiguen muchos frutos. Es claro que el acercarse a Dios y aprender a amarlo hace que uno vaya enamorándose de Él y conduce a que se vayan apagando las pasiones que nos separan de Él a nivel terreno: el placer, la comodidad, etcétera. Además, el saber canalizar bien la energía sexual hace que la sexualidad no se desborde y ocasione las inundaciones que vemos por todas partes.

Monday, April 30, 2012

Benedicto XVI anima a los sacerdotes a celebrar la misa todos los días y pide a los sacerdotes sacrificio en su misión, "hasta dar la vida".


Benedicto XVI ordenó hoy en el Vaticano a nueve sacerdotes provenientes de seminarios de la diócesis de Roma, a los que recordó que, como el Buen Pastor, deben "dar la vida por las ovejas".

En la homilía, Benedicto XVI señaló cómo la tradición romana de celebrar las ordenaciones en el cuarto domingo de Pascua, el domingo del "Buen Pastor", contiene "una gran riqueza de significado".

El sacerdote está llamado a conducir a los fieles que le han sido confiados "a la verdadera vida, a la vida en abundancia" y evocó el Evangelio y la parábola del Buen Pastor, que es aquel que "da la vida por las ovejas".

"Jesús insiste en esta característica esencial del verdadero pastor: la de dar la propia vida", agregó el Papa, que subrayó "la figura bíblica del rey-pastor, que comprende principalmente la labor de conducir el pueblo de Dios, de mantenerlo unido y guiarlo".

Destacó, además, que para el sacerdote "celebrar misa cada día no significa llevar a cabo una función ritual, sino cumplir una misión que implica profundamente la existencia, en comunión con Cristo que, en su Iglesia, continúa llevando a cabo el Sacrificio redentor".

"Esta dimensión eucarística y de sacrificio es inseparable de la pastoral y constituye el núcleo de verdad y fuerza salvadora, de la que depende cada actividad. No se habla de la eficacia solo en el plano psicológico o social, sino de la fecundidad vital de la presencia de Dios a nivel humano profundo".

Entre los sacerdotes ordenados hoy figuró Alfredo Tedesco, licenciado en química y que, según explicó, tenía novia, pero a los 22 años sintió la vocación y entró en el seminario Mayor de Roma.

Otro de los sacerdotes es el romano Marco Santarelli, de 30 años, un piloto de aviones privados que aspiraba a llevar, según declaró, un Boeing 747 y que descubrió la llamada de Dios durante la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en 2002 en Toronto (Canadá) al escuchar las palabras de Juan Pablo II, que invitaba a los jóvenes a no tener miedo de seguir a Jesús.

A lo largo de sus siete años de Pontificado, Benedicto XVI ha ordenado ya a más de medio centenar de sacerdotes de su diócesis.

Friday, March 23, 2012

Mons. Francisco González, S.F., galardonado con el premio James Cardinal Hickey (Washington, D.C.): "DE HOMBRE A HOMBRE VA CERO"














Como su vocación sacerdotal, que nació del ejemplo y de la admiración que sentía por el cura de su pueblo, el obispo auxiliar Francisco González, SF, es un paradigma de servicio y entrega en el ministerio de fe para nuestra comunidad. Por esa sencilla pero enteriza andadura fue, recientemente, galardonado con el premio James Cardinal Hickey durante la Gala Benéfica 2012 del Centro Católico Hispano, realizada en la sede de la OEA.

En la gala, que superó con creces la meta del millón de dólares de donaciones en beneficio de los inmigrantes y refugiados de bajos recursos, se distinguió también al matrimonio Michael y Chafica Kappaz (premio Juan Pablo II) por su trabajo en pro de la institución y a la empresa constructora del Grupo Clark (premio The Robert y Lucia Lado) por su compromiso social.

El cardenal Donald Wuerl destacó, asimismo, la generosidad de los donantes y la labor del Centro Católico por mantener la esperanza en las personas necesitadas de caridad y justicia.

A continuación un breve diálogo sostenido con el obispo González sobre los retos que enfrenta nuestra comunidad.

¿Por qué apoyar e insistir en el Dream Act?
Cuando hablamos del Dream Act hablamos de jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños, jóvenes que han demostrado su capacidad de trabajar y estudiar, amén de su probada capacidad intelectual -ahora que han terminado la escuela secundaria- de querer participar y continuar con su educación superior. Ellos, como todos los residentes del estado de Maryland, quieren disfrutar de lo mismo que otros residentes, como lo dice la ley.

Algunos de los que se oponen no están bien informados de las exigencias que deben cumplir esos jóvenes para ser partícipes de este beneficio. Los padres de esos jóvenes, por ejemplo, han estado pagando impuestos y van a continuar haciéndolo para más adelante solicitar su ciudadanía.

Al Dream Act lo veo como un acto de justicia social para los que han hecho el bien de acuerdo a sus posibilidades y como una inversión porque al mejorar esos jóvenes sus posibilidades intelectuales y tener una profesión ellos contribuirán más al bien de la sociedad desde el punto de vista económico como de servicio.

Somos una comunidad joven que continúa creciendo. ¿Cómo abordamos esa realidad, en términos de mayores servicios, en el seno de nuestras parroquias?

Una realidad que la vemos por doquier es que el número de hispanos sigue creciendo a marcha forzada, por así decirlo. Es hoy la minoría más grande del país como consecuencia de la inmigración y al hecho de que nuestras familias son más numerosas y que se refleja en los números. La iglesia tiene que estar conciente de esta situación.

Actitudes como el rechazo que se encuentran a veces en la sociedad, y no solo en la iglesia, ya no se da en nuestra iglesia y eso es una bendición, pero queda mucho por hacer para dar la bienvenida al inmigrante para que se sienta como en su casa, porque muchos se sienten tolerados y no aceptados.

En la Arquidiócesis de Washington tenemos más de 35 parroquias con ministerio hispano, con diferentes servicios, donde se da la bienvenida a nuestra comunidad. A las misas en español asisten decenas de miles personas los fines de semana, allí no están incluidos los hispanos que acuden a las misas en inglés porque sus hijos que asisten a escuelas católicas quieren estar en la misa con sus compañeros de clase con quienes se entienden más en inglés que en español.

Se les da servicio a los miembros de nuestra comunidad, pero siempre se puede hacer algo más: ese es el caso del Instituto de Liderazgo Laical donde se preparan a otros grupos no para crear ‘parroquias paralelas’ o ‘iglesias paralelas’, sino para que todos sirvan a todos. Cierto es que si no se habla el mismo idioma, todo inmigrante tiene el derecho de que se le sirva en su lengua materna que es, también, la doctrina de la iglesia.

¿Qué reto nos plantea la migración como fenómeno global?

La migración nos plantea el reto de servirles (a los inmigrantes) de la mejor manera posible. En ese sentido, el hispano es importante porque la migración va a continuar por bastante tiempo, en tanto y en cuanto persista la pobreza en sus países de origen. Mientras haya pobreza toda persona tiene el derecho, diría la obligación, de buscar un lugar donde pueda tener una vida digna, condiciones decentes y humanas para sus familias.

Ellos no vienen pidiendo caridad, que no hace daño, sino con el deseo de ser ciudadano de primera clase entre los cristianos donde no debe haber diferencias porque: "De hombre a hombre va cero" (todos son iguales).

Ellos vienen a mejorar su situación y no solo por razones económicas. Actualmente, según estadísticas, hay unos 46 millones de pobres en Estados Unidos, mas la pobreza aquí es distinta a la que existe en otras partes del mundo en desarrollo. Ellos llegan aquí con la plena ilusión de mejorar porque nadie quiere dejar su pueblo, su cultura, su música, su familia y su estilo de vida; sin embargo, a veces, no queda otro remedio y, en algunos casos, la migración es una opción de vida o muerte, por eso arriesgan muchas cosas y vienen sin los "papeles" pero con muchas ganas de trabajar y construir algo mejor.

A propósito de vocaciones sacerdotales, en su caso, ¿cuál fue la mayor motivación para abrazar el sacerdocio?

Vengo de una familia católica practicante donde mis padres no exageraban y no se pasaban las 24 horas en la iglesia, de un hogar donde se fomenta la práctica de la fe y se asistía a las misas dominicales. Fui monaguillo y una de mis ilusiones era ser como el cura de mi pueblo: un santo varón. Entonces no entendía lo que era ser cura.

En mi familia somos tres hermanos: dos religiosos y una religiosa. Fui al seminario cuando tenía once años y quería ser como mi párroco, por eso ingrese al seminario donde esa idea, que me gustaba, se fortaleció. Me ordené sacerdote a los 25 años sin sobresaltos, ni grandes revelaciones con el apoyo de mis difuntos padres, quienes tuvieron siempre abiertas las puertas del apoyo.

¿Por qué en una nación hecha por inmigrantes se olvida sus orígenes y las razones -que son las mismas de hoy- por las que llegaron los primeros migrantes y los que les precedieron?

Los habitantes de la nación en aquellos tiempos no eran el número que somos ahora. El número de hoy asusta a mucha gente. El inmigrante decimonónico no solo venía por mejoras económicas o libertades, sino a poblar y eso se acabó allí. Mas, para los migrantes de hoy eso continúa debido a que la brecha entre pobres y ricos sigue aumentando, mientras todos quieren participar de los beneficios de la riqueza en un país que ha tenido las puertas abiertas a todo inmigrante.

Hoy hay un acendrado individualismo que marca diferencias claras entre el ‘nosotros y vosotros’. Esa hermandad y aldea global, en términos de solidaridad, no se está dando como se hablaba antes. Más bien, ese individualismo, ese secularismo, crea distancias entre los seres humanos.

Thursday, February 2, 2012

Lo que no ha de faltar en la acción pastoral de los Hijos de la Sagrada Familia, por el P. Pedro Mas, SF.

La palabra "pastoral" nos conecta e identifica con el Buen Pastor. Por lo tanto hablar de pastoral es fijar la mirada en el Buen Pastor que nos revela el misterio de Dios y quiere conducirnos a una vida plena (Jn 10, 10).

El pastoralista es "el Buen Pastor", que "va delante de las ovejas", las "conoce por su propio nombre", éstas le siguen "porque conocen su voz" y es capaz de "dar la vida" por ellas (Jn 10, 11).

— ¿Cuál es lo esencial o lo sustantivo en la pastoral?

El amor de Cristo del cual participamos quienes hemos sido llamados a la educación y evangelización de los jóvenes. Este amor pone en relación la dimensión horizontal y vertical de la propia vida: la opción creyente por el Dios revelado en Jesucristo y el compromiso coherente en la vida cotidiana y el anuncio del mensaje.

Es necesario tener siempre claro lo sustantivo (conceptos, ideas, realidades…) y, a partir de ahí, los adjetivos (que expresan las características o propiedades de los sustantivos).

La relación entre el educador y el educando, el pastoralista y el grupo, ha de ser , particularmente para nosotros que nos remitimos a Nazaret, cordial, familiar, respetuosa, sostenida por la credibilidad personal, caracterizada por la cercanía, la confianza, la paciencia… virtudes características de Jesús de Nazaret.

Debemos sentirnos enviados a acompañar a los jóvenes en su encuentro salvador con el Señor. "Lo que va a salvar a las personas no es que se relacionen con nosotros, sino que se relacionen directa y personalmente, por la fe y el amor, con Jesucristo, Señor y Salvador de todos" (F. Sebastián).

— Mensajeros de Nazaret


Se nos pide que "seamos mensajeros de la buena noticia del Amor que baja y se da a los hombres y mujeres en Nazaret". Una Buena Noticia acogida y creída, en primer lugar, por cada uno de nosotros y vivida en comunión fraterna.

Sentimos Nazaret como una propuesta válida que somos capaces de "recrear" en nuestro mundo.

Profundizar en lo que significa "Nazaret" como Misterio de un Dios "que es amor" y por amor se encarna, se hace hombre, comparte nuestra existencia para ofrecernos el camino de la salvación.

Y todo ello desde la vida ordinaria, junto a María y José; en la discreción, el anonimato, la vida familiar, la relación con los sencillos…

— Una pastoral juvenil integral y comprometida


Es siempre importante el "medio", el "cómo" pero sin olvidar nunca el "porqué" y el "para qué". No hay que descuidar los fines, lo "sustantivo", de lo contrario corremos el riesgo de caer en la superficialidad.

No hay que preocuparse sólo de lo lúdico, ni buscar solo ser atractivos y que lo pasen bien… sino crear el ambiente adecuado para llegar a lo esencial, sin hacer rebajas o recortes (llevar a Jesucristo vivo que nos enseña el amor a Dios y a los hermanos).

No podemos decir continuamente que los destinatarios están inmaduros para acoger una invitación explícita de Jesucristo. ¿Cuándo lo están si no es ahora? ¿Dónde si no es aquí? ¿Quién si no nosotros?

Hay que empezar por los momentos más agradables y acogedores y hay que tener tiempo para mostrar también los más exigentes. "Jesús no necesita admiradores sino seguidores" (Kierkegaard).

Sin caer en los riesgos de querer "imponer" una pastoral seria y fuerte. Los extremos se tocan.

No olvidemos que la pastoral transmite una Buena Noticia y esta es fuente de alegría. Jesús mismo, con su actitud profundamente humana y divina, es la Buena Noticia y su pedagogía es cercana, acogedora.

Importante saber de dónde se parte: identidad y relaciones y laberintos emocionales.

Acogida incondicional "para que tengan vida y vida en abundancia".

Nuestra misión evangelizadora pasa a través de la acción educativa que se basa siempre en una relación humana de calidad, amable y significativa, empeñada en la formación emotiva, el diálogo y respeto a la libertad de los jóvenes.

Todos sabemos que una experiencia religiosa basada solo en principios morales no basta. Hay que llegar a Jesucristo, a la Buena Nueva que es su mensaje, a la construcción del Reino.

Nosotros lo vivimos y proponemos desde la fuerza del Carisma: Nazaret-Encarnación: asumir la propia historia para transformarla desde la sencillez, el día a día, el anonimato.

Miramos a la familia de Nazaret para acercarnos a todas y cada una de las familias en sus variadas realidades; Educación "del corazón y de la inteligencia", integral de los alumnos.

Saturday, November 12, 2011

Una parábola de nuestra oración, por M. Maria Dolors Gaja, MN



Entre tantas cosas que recibe una por correo, sólo alguna me hace pensar, me conmueve o me hace reír. La primera vez que visioné este video de un bebé leyendo me reí con tanats ganas como lo hace - sin que se le vea- su padre. La niña no sabe lo que hace, ni mucho menos lo que dice pero sabe que complace a su padre y vuelve a la carga una y otra vez con gran seriedad.

Lo vi, me reí...y debió quedar en mi inconsciente porque al día siguiente en el rato que guardo para el Señor, sentada en un banco de la capilla, supe de pronto que yo era como ese bebé. A veces no sé lo que me digo, no sé lo que hago, ni mucho menos entiendo qué me dice la Palabra de Dios. Pero me bastaría con que mi oración hiciera reír a carcajadas a Dios, le alegrara la mañana y, encima, presumiera de hija como hace el papá de esta bebé.

Y creo que muchas veces Dios se debe divertir con nuestras oraciones, con nuestras peticiones, con nuestra vaga idea de que hemos hecho oración. Me gusta pensar que Dios pueda reírse de mí con tanto amor. Yo no voy a dejar de "leer" para Él lo que deseo, lo que me preocupa, o que me encanta...bla bla bla...bla..bla...bla...Voy a seguir con mi oración sabiendo que todo da igual. Todo excepto una cosa: alegrarle el día a Dios.

Fuente: www.vivirennazaret.blogspot.com

Tuesday, November 1, 2011

Liturgia de las Horas

La web que cuelgo en este post contiene las Liturgia de las Horas de todos los dias del año. Es una gran ayuda para preparar textos destinados a la oracion cuando no es posible tener libros de la Liturgia de las Horas para todos. O, simplemente, para santificar el dia, el trabajo, el estudio... frente al ordenador por unos minutos.

http://www.liturgiadelashoras.com.ar/

Thursday, October 27, 2011

Hijos de la Sagrada Familia/ Vida de Familia

— ¿Cómo viven los religiosos y religiosas la vida de familia que profetizó el Padre Manyanet?
— La vivimos com un desafío constante. "Ser una familia para las familias", nos exige, volver nuestra mirada a Nazaret, dar pasos concretos para seguir abriendo camino, hacia una espiritualidad de comunión y purificar nuestras tendencias egoístas e individualistas, para fortalecer un signo esencial de la vida religiosa: la experiencia comunitaria.

Avanzamos en la línea de la interdependencia, del respeto y del diálogo intercultural, pero sobre todo queremos salvar distancias, vivir reconciliados y construir unidad. Intentamos, día tras día, vivir como en Nazaret, purificando el corazón, acogiendo y profundizando las virtudes, "de las que nos dieron admirable ejemplo, nuestros amados padres: Jesús, María y José".

Fuente: Entrevista a la M. Edith Gutiérrez, superiora general, José Manyanet Santo, Memoria de la Canonización, Barcelona 2006.

Saturday, October 15, 2011

La Pastoral Familiar refuerza la Fe y promueve las Vocaciones

Familias que comparten las comidas, que rezan juntos y que frecuentan regularmente retiros, crean la receta para una Iglesia llena de verdadera fe.

Hablando con la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), monseñor Stanislav Shyrokoradiuk, auxiliar de la diócesis de Kyiv-Zhytomyr (Ucrania), explicó lo fructífero del trabajo con familias jóvenes.

"Vemos que nuestra Iglesia es muy joven", explicó. "Cuando miras dentro de una Iglesia, está llena de jóvenes y de jóvenes familias. Es un signo para nuestra Iglesia".

El prelado describió el modo en que las familias participan en un programa permanente de formación, afirmando que "una vez al mes seis familias se reúnen con el sacerdote para rezar y discutir", "y toda familia tiene el propio programa de actividad".

Los núcleos familiares, añadió, participan también en algunas iniciativas entre un encuentro y el otro con el sacerdote, por ejemplo la lectura del Evangelio por un mínimo de cinco minutos al día, así como una vez a la semana hay un diálogo familiar en el que los padres y los hijos hablan de cualquier tema que deciden afrontar.

Para la formación permanente de las familias, prosiguió monseñor Shyrokoradiuk, son fundamentales los retiros anuales. "Vemos cuánta esperanza aportan", dijo, "y hemos contrastado grandes resultados".

"Todos los años tenemos al menos dos semanas programadas para estos retiros familiares, y las familias participan con los hijos". "Hay un programa para los padres, y vienen religiosas de varias congregaciones para llevar adelante el programa para los niños, que están siempre con los padres".

Para el obispo, estos retiros permiten a los esposos encontrar el tiempo para estar juntos, cosa no siempre fácil dado el ritmo frenético de la vida de hoy. "Las familias están muy ocupadas y tiene poco tiempo para estar juntos, sin embargo pueden encontrar este tiempo en el retiro", dijo.

Destacando la importancia de apoyar la vida familiar, contó como un hombre le escribió para agradecerle después de un retiro diciendo: "Es la primera vez que paso tanto tiempo con mi mujer, mis hijos, mi familia".

Vocaciones

Estos programas, añadió el prelado, promueven también las vocaciones, dado que la familia es la primera fuente de vocaciones.

"Es un óptimo método de formación, y estas familias después producen vocaciones". "Debemos continuar trabajando en la formación, y donde este trabajo no se desarrolla no veremos ni siquiera vocaciones". "Es muy importante porque sus oraciones nos ayudan. En el mundo de hoy tenemos una necesidad particular de su ayuda espiritual".

"La vida espiritual es importante", concluyó monseñor Shyrokoradiuk. "Obviamente necesitan siempre materiales, y gracias a Dios, AIN les ayuda".

Ayuda a la Iglesia Necesitada financia el sustento de 20 religiosas benedictinas y 12 carmelitas en la diócesis, además de varios proyectos fundamentales de construcción y restauración de iglesias y conventos.
Fuente: http://www.zenit.org/  

Oracion por las Vocaciones a la Vida Religiosa y Sacerdotal

Al recordarles que el próximo jueves, primero de mes, toda la Congregación está llamada a unirse en Oración ante el Santísimo para rezar unidos por las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal, me permito enviarles tres breves fragmentos del Papa Benedicto XVI referidos a la importancia de alimentar y compartir la fe:

"Vivimos en un tiempo caracterizado en gran parte por un relativismo subliminal que penetra todos los ambientes de la vida. A veces, este relativismo llega a ser batallador, dirigiéndose contra quienes afirman saber dónde se encuentra la verdad o el sentido de la vida.

Y notamos cómo este relativismo ejerce cada vez más un influjo sobre las relaciones humanas y sobre la sociedad. Esto se manifiesta en la inconstancia y discontinuidad de tantas personas y en un excesivo individualismo. Hay quien parece capaz de renunciar a nada en absoluto o a sacrificarse por los demás (…)

Vemos que en nuestro rico mundo occidental hay carencias. Muchos carecen de la experiencia de la bondad de Dios. No encuentran algún punto de contacto con las Iglesias institucionales y sus estructuras tradicionales (…) Permitidme afrontar aquí un punto de la situación específica alemana. La Iglesia está organizada de manera óptima. Pero, detrás de las estructuras, ¿se encuentra la fuerza espiritual correspondiente, la fuerza de la fe en un Dios vivo? Debemos decir sinceramente que hay un desfase entre las estructuras y el Espíritu. Y añado: La verdadera crisis de la Iglesia en el mundo occidental es una crisis de fe. Si no llegamos a una verdadera renovación en la fe, toda reforma estructural será ineficaz.

Volvamos a estas personas que les falta la experiencia de la bondad de Dios. Necesitan lugares donde poder hablar de su nostalgia interior. Estamos llamados a buscar nuevos caminos de evangelización, caminos que podrían ser pequeñas comunidades donde se vive la amistad que se profundiza regularmente en la adoración comunitaria de Dios. Aquí hay personas que hablan de sus pequeñas experiencias de fe en su puesto de trabajo y en el ámbito familiar o de los conocidos, testimoniando de este modo un nuevo acercamiento de la Iglesia a la sociedad. A ellos les resulta claro que todos tienen necesidad de este alimento de amor, de la amistad concreta con los otros y con Dios. Pero sigue siendo importante la relación con la sabia vital de la Eucaristía, porque sin Cristo no podemos hacer nada (cf. Jn15, 5).

(Del discurso del Papa al comité de católicos alemanes,
24 de septiembre de 2011)

Fuente: P. Jesus Diaz Alonso, S.F.
Superior General de los Hijos de la Sagrada Familia

La Mision del Sacerdote (Testimonio)

Les decía esta mañana a mis hermanos y hermanas de la misión de Cundiyó, en New Mexico (USA), que la primera misión del sacerdote de la comunidad es darles testimonio y mostrarles que todos, sin excepción, somos hijos e hijas de Dios, miembros de la misma familia.

Cuando entramos en la iglesia no lo hacemos como González, Vigil, Sandoval, Rieckenberg, etc., sino como cristianos, hermanos y hermanas en Jesucristo.

El edificio, la iglesia, en donde compartimos y celebramos nuestra fe, es la casa donde rezamos, descargamos nuestras penas, lloramos, reímos, nos reconocemos pecadores y nos perdonamos, etc., no solo como vecinos o amigos, sino como hermanos y hermanas.

Si no podemos aceptar que las personas con las cuales rezo son mis hermanos y hermanas, entonces, nuestra oración cristiana pierde lo de cristiana.

He escuchado decir que la misión más importante del sacerdote es celebrar la Santa Misa, consagrar el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo, lo cual es cierto. Pero también me gusta recordar a mis hermanos y hermanas que Jesús escandalizó a los maestros de la ley porque bendijo la comida de los pecadores con su presencia, y comió con ellos.

Jesús escandalizó a los maestros de la ley porque decía que el pecador había salido del templo justificado mientras el fariseo seguía dando gracias en primera fila por no parecerse en nada al desgraciado que con su pecado mancillaba la pureza del templo.

Jesus parece utilizar lo más sagrado para decirnos: "Véis, ellos son tan dignos de mi presencia como vosotros".

Pero, ¡qué dificil es convencerles de que son familia! Siendo familia es la única manera de aprender a corregirnos y perdonarnos; siendo familia es la única manera de aprender a discutir y pelearnos; siendo familia es la única manera de enfrentarnos a nuestros conflictos, equivocaciones, a veces, hasta traiciones; siendo familia es la única manera de aprender a rezar el Padrenuestro; siendo familia es la única manera de aprender a amarnos... Uno aprende a pensar, a rezar y a ser cristiano... siendo familia!

Por eso, les dije, yo salí de mi casa, dejé el pais y la cultura en donde había nacido; por eso, no me casé ni tuve hijos, porque la primera misión del sacerdote es dar testimonio de que todos, sin excepcion que valga, pertenecemos a la misma familia. Yo renuncié a tener mi familia, como un gesto profético, para que ustedes vean que el amor que hemos recibido de Dios traspasa las paredes de mi casa y de lo que es mío.

Sunday, October 2, 2011

Oracion por las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal

Al recordarles que el próximo jueves, primero de mes, toda la Congregación está llamada a unirse en Oración ante el Santísimo para rezar unidos por las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal, me permito enviarles tres breves fragmentos del Papa Benedicto XVI referidos a la importancia de alimentar y compartir la fe:

“Vivimos en un tiempo caracterizado en gran parte por un relativismo subliminal que penetra todos los ambientes de la vida. A veces, este relativismo llega a ser batallador, dirigiéndose contra quienes afirman saber dónde se encuentra la verdad o el sentido de la vida.

Y notamos cómo este relativismo ejerce cada vez más un influjo sobre las relaciones humanas y sobre la sociedad. Esto se manifiesta en la inconstancia y discontinuidad de tantas personas y en un excesivo individualismo. Hay quien parece capaz de renunciar a nada en absoluto o a sacrificarse por los demás (…)

Vemos que en nuestro rico mundo occidental hay carencias. Muchos carecen de la experiencia de la bondad de Dios. No encuentran algún punto de contacto con las Iglesias institucionales y sus estructuras tradicionales.(…) Permitidme afrontar aquí un punto de la situación específica alemana. La Iglesia está organizada de manera óptima. Pero, detrás de las estructuras, ¿se encuentra la fuerza espiritual correspondiente, la fuerza de la fe en un Dios vivo? Debemos decir sinceramente que hay un desfase entre las estructuras y el Espíritu. Y añado: La verdadera crisis de la Iglesia en el mundo occidental es una crisis de fe. Si no llegamos a una verdadera renovación en la fe, toda reforma estructural será ineficaz.

Volvamos a estas personas que les falta la experiencia de la bondad de Dios. Necesitan lugares donde poder hablar de su nostalgia interior. Estamos llamados a buscar nuevos caminos de evangelización, caminos que podrían ser pequeñas comunidades donde se vive la amistad que se profundiza regularmente en la adoración comunitaria de Dios. Aquí hay personas que hablan de sus pequeñas experiencias de fe en su puesto de trabajo y en el ámbito familiar o de los conocidos, testimoniando de este modo un nuevo acercamiento de la Iglesia a la sociedad. A ellos les resulta claro que todos tienen necesidad de este alimento de amor, de la amistad concreta con los otros y con Dios. Pero sigue siendo importante la relación con la sabia vital de la Eucaristía, porque sin Cristo no podemos hacer nada (cf. Jn15, 5).

(Del discurso del Papa al comité de católicos alemanes, 24 de septiembre de 2011)

Fuente: P. Jesus Diaz Alonso, S.F.
Superior General de los Hijos de la Sagrada Familia

Tuesday, August 2, 2011

La Fiesta del Santo Nino de Atocha y el P. Casimiro Roca de Chimayo

El pasado mes de julio celebrabamos la fiesta del Santo Nino de Atocha en el Santuario de Chimayo. En los Estados Unidos, los ninos estan llegando al final de sus vacaciones estivales y esta es una buena oportunidad para celebrar nuestra fe con toda la familia durante una de las estaciones que mejor realza la belleza que rodea al Santuario de Chimayo.


Durante la fiesta del Santo Nino de Atocha los ninos son invitados a participar en la procesion que da inicio a la misa vestidos como el Santo Nino de Atocha. Bueno los ninos, y los no tan ninos como el P. Casimiro Roca. El P. Casimiro es un sacerdote religioso Hijo de la Sagrada Familia de 93 anos y metro y medio de estatura. Fue el primer parroco asignado al valle de Chimayo en 1957. Su estatura y el buen humor con que recibe a los peregrinos y visitantes del Santuario de Chimayo ha hecho pensar a mas de un creyente si ese sacerdote viejito sonriente no sera por casualidad el Santo Nino de Atocha disfrazado. Asi surgio la idea hace tan solo 3 anos de que el P, Casimiro participara en la procesion vestido tambien como el Santo Nino de Atocha, lo cual hace la delicia de ninos y mayores pues este padrecito es muy conocido en New Mexico y Colorado.


El Santuario de Chimayo tiene dos capillas: una dedicada al Cristo de Esquipulas y otra dedicada al Santo Nino de Atocha. Hace poco se restauro un establo abandonado y ahora se ha convertido en una pequena hermita con la imagen de la Jesus, Maria y Jose y la primera familia del Antiguo Testamento: Adan, Eva, Cain, Abel, Set.


La espiritualidad y devocion que emana de la capilla del Cristo de Esquipulas y de la capilla del Santo Nino de Atocha se complementan la una con la otra. En la capilla del Cristo de Esquipulas todo nos recuerda y nos permite contemplar el misterio de la pasion de Jesucristo. En la capilla del Santo Nino de Atocha todo nos recuerda y nos permite contemplar el misterio de la ninez y juventud de Jesucristo. Nuestra fe no seria la misma si desapareciera una de las dos.


Para la celebracion contamos con un grupo de Matachines de Taos. Es un grupo formado por familias y eso le da un toque unico a su funcion.



















Friday, July 8, 2011

ONG Católicas: “No queremos sólo técnicos, sino testigos de Cristo”, Card. Robert Sarah

“En muchos países la verdadera insuficiencia no es de alimento o vestido sino de Dios”.
“Entre los voluntarios no queremos solamente técnicos sino que éstos además sean testigos de Cristo”.

Dar a la acción caritativa una espiritualidad cristiana, hacer entender que ésta proviene de Dios. Este es el objetivo del Congreso Internacional de Voluntarios Católicos se realizará el 10 y 11 de noviembre de 2011 en Roma. Lo dijo este jueves en Roma, el cardenal Robert Sarah, presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, en un desayuno de trabajo con periodistas.

“No estaría aquí si no hubiera visto hombres morir por mí, que me dieron la fe, la cultura y tantas cosas” dijo con emoción el cardenal que en los años 80 fue obispo de Conakry en Guinea y que se salvó por poco durante algunas persecuciones en África. Y subrayó que en muchos países “la verdadera insuficiencia no es de alimento o vestido sino de Dios”.

En el congreso estarán presentes los responsables de asociaciones de voluntarios de inspiración católica, además de invitados como la responsable de la UE de cooperación internacional y ayuda humanitaria y voluntarios, Kristalina Georgieva.

Dos días que serán un paso más del recorrido iniciado hace pocos años con la encíclica Deus Caritas Est. En esta perspectiva se inserta también la reforma de la Caritas Internationalis que tuvo en mayo pasado su Asamblea General, con la presencia de representantes de 165 organizaciones miembros, “con nuevos estatutos que deberán ser aprobados y cuyo rumbo está yendo en la dirección correcta”.

El purpurado recordó que entre los voluntarios “no queremos solamente técnicos” sino que éstos además sean testigos de Cristo.

El cardenal Sarah trazó un panorama del trabajo de Cor Unum, querido por Pablo VI, para que se ocupe de la caridad del papa y de la Iglesia, realizando catequesis de la caridad en los diversos continentes y para que sea un referente e instrumento de coordinación entre las asociaciones de voluntarios y la Santa Sede. Además de organizar en primera persona acciones humanitarias de emergencia.

Interrogado sobre las causas de la pobreza que sufre un continente rico como África, si era culpa de los dirigentes locales o de los inversores extranjeros, el purpurado africano consideró: “No debemos negar nuestra responsabilidad, pero también la de los poderosos. Si existen corruptos también se debe a que hay corruptores” Y añadió: “No nos olvidemos que las guerras permiten explotar sin reglas” y se preguntó: “¿De dónde salen todas estas armas tan costosas, cómo se pagan?"

De otro lado indicó que la Fundación Populorum Progressio, fundada por Juan Pablo II interviene con diversos proyectos de microcrédito, generalmente de monto no superior a los 10.000 dólares. En Latinoamérica por ejemplo, en los últimos 15 años ha financiado más de tres mil por un valor total superior a los 26 millones de dólares.

Además con costos de gestión particularmente bajos. En los próximos meses la Fundación Populorum Progressio realizará diversas actividades en varios países de América Latina haciendo conocer el trabajo que realiza.

Fuente: Zenit

Thursday, July 7, 2011

La peana de san José Manyanet en el Templo de la Sagrada Familia

 













La imagen de san José Manyanet, obra de Francesc Carulla, colocada el 14 de octubre de 2010 en la fachada lateral del portal de la Pasion del templo de la Sagrada Familia de Barcelona, está apoyada sobre esta peana, en cuya parte inferior pueden verse los tres corazones de Jesús, María y José con la inscripción "Josep Manyanet".

Es el resumen del ideal que anidaba en el corazón de san José Manyanet: honrar a la Familia de Jesús, María y José y llevar sus virtudes y ejemplo de vida doméstica a todas las familias. Ahora lo proclama desde un púlpito más alto y ante un desfile de familias y personas que acuden al templo para admirar su belleza artística y al mismo tiempo recoger el mensaje de vida familiar que dimana del mismo.

Fuente: Revista Sagrada Familia (2011)